El papel del Auxiliar Clínico Veterinario en el control de la temperatura de los pacientes (Parte 1)

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Auxiliar Clínico Veterinario

La temperatura corporal de nuestros pacientes

Una de las funciones de los Auxiliares Clínicos Veterinarios, es el control de la temperatura de los pacientes, en este primer post vamos a tratar algunos aspectos básicos que todos debemos conocer.

La temperatura corporal normal de perros y gatos es de alrededor de 38,5 grados, y ambas especies son homeotermos, lo que significa que pueden mantener su temperatura corporal.

La temperatura corporal puede variar debido a:
– Edad
– Peso
– Nivel de actividad

Hay receptores de temperatura que monitorean la temperatura del cuerpo y detectan aumentos o disminuciones de la temperatura y la transmiten al sistema nervioso central (SNC).

Estos receptores se dividen en dos categorías, superficiales y centrales:

– Los receptores superficiales se encuentran en la piel, los receptores de calor aumentan sus impulsos nerviosos cuando aumenta la temperatura, y los receptores de frío aumentan los suyos cuando baja la temperatura.

– Los receptores centrales monitorean la temperatura corporal central y están
ubicados en el hipotálamo, un área pequeña del cerebro.

Si se coloca a un perro en un ambiente caluroso, se activarán mecanismos de enfriamiento, como el jadeo, se moverá a un lugar más fresco y algunas especies pueden sudar para ayudar a mantener la temperatura corporal cerca de su valor normal. Lo mismo ocurriría si el animal se colocara en un ambiente frío, puede comenzar a temblar para ayudar a generar calor o acurrucarse en una bola para evitar la pérdida de calor. Se pueden implementar otras funciones para mantener la temperatura, como controlar el flujo sanguíneo debajo de la piel, la pilo erección e incluso la producción de hormona tiroidea.

Estas funciones se denominan termogénesis. Los escalofríos funcionan como una forma de aumentar la temperatura corporal, ya que el trifosfato de adenosina (ATP), que proporciona energía a muchas células, se convierte en energía cinética, que se manifiesta como calor.

La termogénesis, cuando no hay escalofríos, está regulada por la hormona tiroidea y el sistema nervioso simpático, la progesterona puede ayudar a aumentar la temperatura
corporal y el aumento de los niveles de insulina después de comer puede causar
termogénesis inducida por la dieta.

El sistema nervioso tiene una serie de mecanismos que ayudan a que la temperatura corporal vuelva a su rango normal, sin embargo, hay ocasiones en que estos mecanismos fallan.

Al medir la temperatura rectal del paciente, podemos establecer su temperatura central.

Cómo tomar la temperatura de un paciente

La temperatura en un paciente consciente generalmente se mide por vía rectal, aunque se han realizado investigaciones sobre el uso de otros métodos, como la temperatura auditiva, sin embargo, se cree que estas lecturas no son tan confiables como las rectales.

El uso de la ruta no rectal puede ser útil cuando se monitorea a pacientes con personal limitado, por ejemplo, en turnos de noche.

Los termómetros esofágicos se pueden usar en cirugía cuando es difícil alcanzar al paciente debajo de las cortinas. Este termómetro es una sonda larga y flexible y debe medirse contra el paciente desde la cavidad oral hasta el corazón antes de la inserción para garantizar la colocación correcta. Este es el termómetro de elección durante la anestesia, ya que da una lectura constante de la temperatura e indica la temperatura de la sangre que circula por la aorta.

Los termómetros rectales normalmente son digitales, robustos y proporcionan una lectura rápida de la temperatura. Hay cubiertas de termómetro desechables disponibles para el control de infecciones y evitar la contaminación cruzada entre pacientes. Incluso cuando se usan estas cubiertas, se recomienda limpiar los termómetros entre usos; no es aceptable
almacenar el termómetro en un frasco de desinfectante con algodón, ya que el desinfectante se evaporará y será necesario reemplazarlo con regularidad.

Se debe tener cuidado al obtener la temperatura rectal en pequeños mamíferos. Deben
sujetarse adecuadamente dependiendo de la especie para evitar forcejeos y prevenir lesiones con el termómetro.

Las aves tienen aberturas cloacales muy delicadas y deben evitarse los traumatismos en el tracto gastrointestinal y urinario.

Método correcto para tomar la temperatura a un paciente

1. Limpie el termómetro antes de utilizar con una toallita antibacteriana de clorhexidina diluida.

2. Aplique una cubierta de termómetro desechable si está disponible.

3. Se debe aplicar una pequeña cantidad de lubricante estéril al bulbo del termómetro.

4. Pida a alguien que sujete al paciente para evitar traumatismos con el termómetro y lecturas inexactas.

5. Inserte el termómetro en el recto, con un suave movimiento giratorio, y coloque la punta contra la pared dorsal del recto para evitar la inserción en la materia fecal.

6. Sostenga el termómetro en su lugar durante 30 a 60 segundos o hasta que el
termómetro emita un pitido.

7. Retire suavemente el termómetro del recto

8. Leer y registrar la temperatura, cualquier anomalía debe ser reportada al equipo
clínico.

9. Quite y deseche la cubierta y limpie el termómetro listo para el próximo uso.

Rango de temperatura en diferentes especies (ºC)

Especie Temperatura (ºC)
Perro 38.3 – 39.2
Gato 38.2 – 38.6
Hurón 37.8 – 40
Conejo 38.5 – 40
Hámster 36 – 38

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Amber Crookshank

Enfermera veterinaria registrada en RCV

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