¿Cómo entender las etiquetas de comida para mascotas?

Si tienes una mascota que convive contigo, estoy convencida que alguna vez te has preguntado cuál es el mejor pienso para tu animal o como puedes saber si el alimento que le estás dando es bueno.

Y es que, si hay algo que todos sabemos, es la gran preocupación que nos supone la salud general de nuestro peludo, y no solo por el desembolso económico que nos supone el que nuestra mascota caiga enferma, sino por su propio bienestar general.

Una correcta nutrición se puede considerar medicina preventiva frente a futuras  enfermedades, no dudes en consultar con tu veterinario todas las dudas que te puedan surgir sobre la alimentación de tus mascotas, estamos para asesorarte y ayudarte a elegir lo mejor para tu mascota.

Si tu amigo peludo ya ha pasado por su primera visita al veterinario, lo más probable es que tras la revisión, el ATV de la clínica te haya recomendado algún tipo de alimento orientado al tipo de mascota que tienes y su estado general.

La mayoría de mascotas se alimentan de piensos comerciales, si buscamos piensos para alimentar a nuestros animales, posiblemente te encuentres con cientos de dietas diferentes. 

Las «ventajas» del pienso comercial frente a una dieta casera, son sobre todo la comodidad y el precio más económico. Las dietas caseras SIEMPRE deben ser formuladas por un especialista en nutrición veterinaria, de esa manera evitaremos deficiencias y toxicidades.

Este post va dirigido tanto a profesionales del sector como propietarios, vamos a explicar los aspectos más generales de las dietas comerciales.

Los alimentos comerciales se clasifican según sean completos o complementarios:

  • Alimento completo: es un alimento que por si solo cubre las necesidades del animal.
  • Alimento complementario: alimento que por si solo no cubre las necesidades básicas.

La etiqueta de cada producto debe de especificar si es un alimento es completo o complementario.

En función del procesado del alimento y de su contenido en humedad podemos encontrar:

  •  Alimentos secos: la mayoría son extrusionados, deben de tener un contenido de humedad  <14%
  •  Semihúmedos: snacks, masticables, con contenido en humedad entre 14-60%
  •  Húmedos: latas, tarrinas, sobres, con un contenido en humedad >60% 

Los alimentos húmedos suelen ser más caros y en general (aunque no siempre) también contienen más grasa.

También se clasifican según el estado fisiológico del animal: en crecimiento, reproducción, adultos, geriátricos, raza, tamaño, nivel de actividad, estado sexual (entero o esterilizado) y estilo de vida.

Para animales con patologías existen alimentos especiales que ayudan al tratamiento (renales, hepáticos, intestinales, obesidad, osteoartritis…).

La legislación europea  tiene una normativa que regula la producción y comercialización de los alimentos para mascotas en la Comunidad Europea (Reglamento EC 767/2009) y otros reglamentos y directivas que la modifican y complementan.

INTERPRETACIÓN DE LAS ETIQUETAS DE ALIMENTOS COMERCIALES

La etiqueta es un documento legal y tiene que aportar cierta información obligatoria, en la página web  http://www.fediaf.org/prepared-pet-foods/nutrition-fact-sheets.html tienes documentos muy útiles, para complementar este artículo sobre los alimentos comerciales para mascotas y su etiquetado.

La información necesaria que debe incluir una etiqueta es la siguiente:

– Descripción del producto: si es completo o complementario.

  • Especie de destino: perro/gato, adulto/en crecimiento/reproductor.

– Instrucciones de uso adecuado:

  • Cantidad diaria ( ración diaria recomendada).
  • «Asegurar agua fresca siempre disponible» u otra frase similar (en alimentos secos).
  • Condiciones de mantenimiento (almacenaje antes y después de abrirlo)    

– Lista de ingredientes en orden decreciente de peso en fresco: puede usarse el nombre específico (maíz, pollo…) o bien el nombre de la categoría legal definida (cereal, carne o subproductos cárnicos…). Si en el envase se hace alusión a algún ingrediente específico, por ejemplo «rico en cordero», el porcentaje  de ese ingrediente tiene que aparecer reflejado en la lista de ingredientes.

– Aditivos de uso permitido en la Unión Europea para alimentación animal, solo es obligatorio declarar los que tienen un máximo legal, de forma voluntaria pueden reflejar todos en el etiquetado.

– Componentes analíticos: es obligatorio declarar la proteína bruta, la grasa bruta, la fibra bruta y las cenizas brutas en porcentaje de materia fresca. La humedad solo es obligatoria si supera el 14%, el resto de nutrientes como la taurina, fósforo o calcio, no es obligatorio declararlo al no ser que haga alguna alusión en el envase, por ejemplo «con calcio para huesos fuertes». El porcentaje de estos componentes no indica la calidad del alimento.

– Contenido en energía metabolizable: no es obligatorio reflejarlo ya que se puede hacer una estimación a través de los componentes.

– Datos de contacto y dirección del fabricante.

– Número de Lote y número de autorización del establecimiento.

– Fecha de consumo preferente y de fabricación.

– Peso neto.

En caso de alimentos terapéuticos también se reflejará en el envase:

– La cualificación «dietético».

– Objetivo de su administración (objetivo nutricional).

– Características esenciales del alimento.

– Tiempo recomendable de uso.

– El aviso  «Se recomienda consultar con un veterinario antes de su uso».

Alegaciones en el envasado de los alimentos para mascotas:

Los argumentos o méritos en el envasado del producto, son voluntarios y deben justificarse.

– Las alegaciones de contenido: se refieren a un ingrediente, no se puede relacionar con efectos sobre la salud (ni cura, ni previene, ni trata).

– Descriptores del producto (tienen definición legal: natural, ecológico, light). 

Los alimentos light no tienen definidas legalmente una densidad energética (Kca/Kg), el producto tiene que tener un 15% menos de energía que un alimento estándar de su marca, esto quiere decir que varios alimentos light de diferentes marcas tendrán una densidad energética variable entre unos y otros.

– Las alegaciones funcionales: asociar algún componente a beneficios fisiológicos. No puede alegar que evita, previene o trata, ya que el alimento pasaría a ser tratado legalmente como una medicación.

Como habéis podido ver, la información del etiquetado nos da mucha información sobre la calidad del alimento.

Iré creando más post orientados a la nutrición veterinaria, para que todos los Auxiliares Técnicos Veterinarios puedan adquirir unos conocimientos clave para ser capaces de asesorar de manera correcta a los propietarios de nuestros pacientes e incluso para la elección de la alimentación de nuestras mascotas.

Podéis dejar reflejadas vuestras dudas o aportaciones en los comentarios, espero que os haya sido útil toda esta información.

Un fuerte abrazo.

Natalia V Narros Castillo

Auxiliar clínico veterinario

Bibliografía: Manual práctico de nutrición clínica en el perro y el gato – Multimédica

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